SiteAccessible
Todos los artículos

Diseño inclusivo

Dislexia, TDAH y accesibilidad cognitiva: qué ayuda de verdad

¿Funcionan las fuentes para dislexia? ¿Qué hace que una web sea apta para el TDAH? Qué ayuda de verdad, según la investigación, a leer y actuar en internet.

Publicado 14 min de lectura

En resumen

La accesibilidad cognitiva consiste en diseñar webs que puedan entender y usar las personas con dislexia, TDAH, problemas de memoria y otras discapacidades cognitivas o del aprendizaje. La evidencia apunta al lenguaje claro, el espaciado generoso, los diseños predecibles, menos interrupciones y formularios que perdonan errores. No se ha demostrado que las fuentes para dislexia mejoren la lectura, aunque algunas personas las prefieren.

Ideas clave

  • La dislexia afecta a alrededor del 9–12 % de la población, y entre el 2,58 % y el 6,76 % de los adultos tiene TDAH, según la definición que se use.
  • Los estudios controlados no encontraron ninguna mejora en la lectura con OpenDyslexic ni con Dyslexie, y un metaanálisis de 2026 con 15 estudios halló un efecto cercano a cero.
  • El espaciado, las líneas cortas, la alineación a la izquierda y el lenguaje claro tienen más respaldo, y el criterio 1.4.12 de las WCAG exige que su diseño aguante un espaciado mayor.
  • Con el TDAH, lo que más ayuda es eliminar interrupciones: reproducción automática, ventanas emergentes en mitad de una tarea, contenido en movimiento y procesos largos sin indicación de progreso.
  • Las WCAG 2.2 añadieron tres criterios que reducen la carga cognitiva: ayuda consistente, entrada redundante y autenticación accesible.

Un cliente con dislexia abre su página de devoluciones: 900 palabras de texto justificado en gris claro, con el único plazo que importa escondido en el sexto párrafo. Otra clienta, que tiene TDAH, empieza el proceso de pago, le salta una ventana del boletín después del segundo campo, la cierra y pierde el hilo. Ninguno de los dos problemas aparece en la mayoría de los verificadores automáticos. Ninguno se resuelve con una fuente especial.

Esta guía separa lo que tiene pruebas detrás de lo que es sobre todo marketing, incluidas algunas funciones que a nuestro propio sector le gusta vender.

¿Qué es la accesibilidad cognitiva?

La accesibilidad cognitiva consiste en que los contenidos y las interacciones sean utilizables por personas con discapacidades cognitivas y del aprendizaje, que pueden procesar de otra manera el lenguaje, la memoria, la atención o los números. Abarca la dislexia, el TDAH, el autismo, la discalculia, la demencia, el daño cerebral y la discapacidad intelectual, y también ayuda a cualquiera que esté cansado, estresado o leyendo en una segunda lengua.

La referencia principal es la guía del W3C Making Content Usable for People with Cognitive and Learning Disabilities (se abre en una pestaña nueva) («Hacer el contenido utilizable para personas con discapacidades cognitivas y del aprendizaje»), una nota del grupo de trabajo publicada el 29 de abril de 2021 como complemento de las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG). Agrupa sus consejos en ocho objetivos:

  1. Ayudar a los usuarios a entender qué son las cosas y cómo usarlas
  2. Ayudar a los usuarios a encontrar lo que necesitan
  3. Usar contenido claro y comprensible
  4. Ayudar a los usuarios a evitar errores y a saber cómo corregirlos
  5. Ayudar a los usuarios a concentrarse
  6. Garantizar que los procesos no dependan de la memoria
  7. Proporcionar ayuda y apoyo
  8. Facilitar la adaptación y la personalización

Buena parte es, sencillamente, buen diseño. La guía señala que también se benefician las personas que pasan por un momento de estrés y las que no dominan el idioma.

¿Cuántas personas tienen dislexia o TDAH?

La dislexia afecta a alrededor del 9–12 % de la población, y de forma grave al 2–4 %, según la Asociación Europea de Dislexia (se abre en una pestaña nueva). Para el TDAH en adultos, un metaanálisis mundial de 2021 (se abre en una pestaña nueva) estimó un 2,58 % de TDAH persistente iniciado en la infancia, y un 6,76 % si se cuentan los adultos con síntomas actuales, unos 366 millones de personas en 2020.

Estimaciones de prevalencia
TrastornoEstimaciónFuente
DislexiaAlrededor del 9–12 % de la población (2–4 % de forma grave)Asociación Europea de Dislexia
TDAH persistente en adultos (inicio en la infancia y síntomas en la edad adulta)2,58 % de los adultos, unos 140 millones (2020)Song et al., 2021
TDAH sintomático en adultos (síntomas actuales)6,76 % de los adultos, unos 366 millones (2020)Song et al., 2021

Estos trastornos se solapan a menudo: la Asociación Europea de Dislexia calcula que entre el 8 % y el 18 % de las personas con dislexia también tienen TDAH, y entre el 20 % y el 40 %, discalculia. También subraya que la dislexia no tiene ninguna relación con la inteligencia. Las estimaciones cambian según la definición, pero la escala está clara. Si sus visitantes reflejan a la población, entre 900 y 1200 de cada 10 000 tienen dislexia.

¿Sirven de verdad las fuentes para dislexia?

No como ayuda a la lectura, según la evidencia actual. Los estudios controlados de OpenDyslexic y Dyslexie no encontraron mejoras en la velocidad ni en la precisión lectora frente a Arial o Times New Roman, y un metaanálisis de 2026 con 15 estudios halló un efecto global cercano a cero. Aun así, algunos lectores prefieren estas fuentes, y esa preferencia merece respeto.

Fuentes como OpenDyslexic y Dyslexie están diseñadas para que las letras se confundan menos, por ejemplo con la parte inferior más gruesa o con formas más diferenciadas. La investigación no ha encontrado el beneficio prometido:

  • Wery y Diliberto (2017) compararon OpenDyslexic con Arial y Times New Roman en alumnos de primaria con dislexia. No hallaron «ninguna mejora en la velocidad ni en la precisión lectora» y concluyeron que «puede no haber ningún beneficio en pasar los materiales impresos a esta fuente». Ninguno de los alumnos dijo preferirla (Annals of Dyslexia, ficha en ERIC (se abre en una pestaña nueva)).
  • Kuster y sus colegas compararon Dyslexie con Arial y Times New Roman en dos experimentos, el primero con 170 niños con dislexia. Su conclusión: la fuente «ni beneficia ni dificulta el proceso de lectura», y más niños prefirieron las fuentes corrientes (Annals of Dyslexia, 2018 (se abre en una pestaña nueva)).
  • Un metaanálisis de 2026 de Azzarello y sus colegas reunió 15 estudios con niños con dislexia (91 tamaños del efecto, 688 participantes). El efecto global fue insignificante, g = −0,04 (intervalo de confianza del 95 %: de −0,15 a 0,07), donde cero significa que no hay diferencia. Las fuentes «no ofrecen beneficios sustanciales frente a las fuentes tradicionales para los lectores con dislexia» (Annals of Dyslexia, 2026 (se abre en una pestaña nueva)).

Dos matices. La mayor parte de esta investigación se ha hecho con niños y mide la velocidad y la precisión, no la comodidad en una sesión larga. Y el metaanálisis añade que «ciertos rasgos tipográficos pueden favorecer la legibilidad», lo que apunta a cosas como el espaciado más que a una fuente de marca. Así que no cambie toda su web a una fuente para dislexia. Use una tipografía clara y conocida, y deje que los lectores que prefieran otra la elijan.

¿Qué ayuda de verdad a leer en pantalla a las personas con dislexia?

El espaciado, la maquetación y la redacción influyen más que la tipografía. Dé aire al texto, mantenga las líneas razonablemente cortas, alinéelo a la izquierda en lugar de justificarlo, divídalo en párrafos breves bajo encabezados claros y escriba con sencillez. Sobre todo, asegúrese de que su diseño no se rompe cuando el lector aumenta el espaciado por su cuenta, algo que las WCAG exigen en el nivel AA.

El espaciado tiene más respaldo que las fuentes, aunque tampoco es una cuestión cerrada. En un estudio de 2012 publicado en PNAS (se abre en una pestaña nueva), 74 niños italianos y franceses con dislexia, de 8 a 14 años, leyeron un texto con un espaciado entre letras muy amplio más deprisa y con aproximadamente la mitad de errores, sin ningún entrenamiento. Una respuesta publicada (se abre en una pestaña nueva) objetó que la mejora podía deberse a que los niños eran lectores menos hábiles, no a la dislexia en sí. Prometedor, por tanto, pero no demostrado.

El criterio de conformidad 1.4.12 Espaciado del texto de las WCAG 2.2 (se abre en una pestaña nueva) no le obliga a usar un espaciado amplio. Dice que su contenido debe seguir funcionando cuando el lector fija el interlineado en 1,5 veces el tamaño de la fuente, el espacio entre párrafos en 2 veces, el espacio entre letras en 0,12 veces y el espacio entre palabras en 0,16 veces. La explicación del criterio del W3C (se abre en una pestaña nueva) da el motivo: «Las personas con dislexia pueden aumentar el espacio entre líneas, palabras y letras para leer más deprisa». El fallo clásico es una tarjeta de producto de altura fija en la que «Devolución gratuita en 30 días» se queda en «Devolución gratuita e».

  • Mantenga las líneas en unos 80 caracteres o menos y evite el texto justificado, los objetivos del criterio AAA 1.4.8 Presentación visual de las WCAG. El texto alineado a la izquierda mantiene uniformes los espacios entre palabras.
  • Use párrafos cortos, encabezados descriptivos y pasos numerados, para que el lector pueda retomar el hilo.
  • Publique texto real, no texto en imágenes ni PDF escaneados, para que funcionen la lectura en voz alta y las fuentes que elija el propio lector.
  • Busque un buen contraste sin deslumbrar. A algunos lectores el negro sobre blanco intenso les cansa, y un fondo más suave está bien siempre que el texto supere el mínimo de 4,5:1 de las WCAG. Nuestra guía sobre el contraste de color explica las relaciones de contraste.

¿Cómo hacer una web más fácil para las personas con TDAH?

Reduzca lo que compite por la atención y haga que sea fácil retomar una tarea. Eso significa nada de vídeo ni sonido con reproducción automática, nada de ventanas emergentes en mitad de una tarea, una forma de pausar todo lo que se mueve, pasos cortos con el progreso a la vista y formularios que conservan lo que ya se ha escrito. La guía cognitiva del W3C llama a este objetivo «Ayudar a los usuarios a concentrarse».

Las personas que tienen dificultades para mantener o recuperar la concentración pueden tener problemas para completar una tarea sencilla

W3C, Making Content Usable for People with Cognitive and Learning Disabilities (se abre en una pestaña nueva) (en inglés)
  • No interrumpa. Nada de ventana del boletín después del segundo campo del formulario, ni burbujas de chat que rebotan, ni banners que vuelven en cada página.
  • Permita detener el movimiento. Todo lo que se mueve, parpadea o se desplaza solo durante más de cinco segundos necesita una forma de pausarlo, detenerlo u ocultarlo (WCAG 2.2.2, nivel A).
  • Muestre el camino. Divida los formularios largos en pasos y diga en cuál está la persona: «Paso 2 de 4: Envío».
  • Conserve el progreso. Si alguien se va a buscar la tarjeta, la cesta y el formulario a medio rellenar deberían seguir ahí.
  • Olvídese de la falsa urgencia. Las cuentas atrás y los avisos de «Solo quedan 2» añaden presión justo cuando hay que concentrarse. Los límites de tiempo reales deben poder ajustarse (WCAG 2.2.1).
  • Haga que los errores tengan arreglo. Pida confirmación antes de cualquier acción irreversible y ofrezca deshacer cuando pueda.

Nada de esto es específico del TDAH. También hace el proceso de pago más rápido para todos los demás.

¿Qué aportan los nuevos criterios de las WCAG 2.2 a la accesibilidad cognitiva?

Tres de los nueve criterios nuevos de las WCAG 2.2 atacan directamente la carga cognitiva. El 3.2.6 Ayuda consistente (nivel A) mantiene la ayuda en el mismo sitio, el 3.3.7 Entrada redundante (A) evita que los procesos pidan dos veces los mismos datos y el 3.3.8 Autenticación accesible (AA) elimina del inicio de sesión las pruebas de memoria y los acertijos, salvo que haya una alternativa.

Criterios de las WCAG 2.2 que reducen la carga cognitiva
CriterioNivelQué pideEjemplo
3.2.6 Ayuda consistenteALa ayuda que se repite en varias páginas, como los datos de contacto o un enlace al chat, mantiene el mismo orden relativo«Contacto» está en el mismo lugar del pie de página en todas las páginas
3.3.7 Entrada redundanteALos datos ya introducidos en el mismo proceso se rellenan solos o se pueden seleccionarUna opción «Dirección de facturación igual a la de envío»
3.3.8 Autenticación accesible (mínima)AANinguna prueba de función cognitiva, como recordar una contraseña o resolver un acertijo, salvo que haya una alternativa o una ayuda como un gestor de contraseñasPermitir pegar en los campos de contraseña y de código, u ofrecer un enlace de acceso por correo electrónico

Los criterios más antiguos también ayudan, como las etiquetas o instrucciones (3.3.2) y la identificación de errores (3.3.1). Pero muchas necesidades cognitivas, como el lenguaje claro, son difíciles de convertir en pruebas de aprobado o suspenso, y buena parte de los consejos cognitivos del W3C está en la guía complementaria y no en las propias WCAG. Nuestra guía de las WCAG 2.2 sin jerga repasa los nueve criterios nuevos.

Lenguaje claro: ¿cómo escribir para todo el mundo?

Lenguaje claro significa escribir de forma que su lector pueda encontrar lo que necesita, entenderlo y actuar a la primera. En la práctica: ponga primero la respuesta o la acción, use palabras corrientes, haga cortas la mayoría de las frases, explique los términos que no pueda evitar y convierta los pasos en listas numeradas. Ayuda a las personas con discapacidad cognitiva y a cualquiera que tenga prisa.

  • Antes: «Los clientes que deseen devolver mercancía deberán asegurarse de que los artículos se reciban en un plazo no superior a 30 días desde la fecha de entrega, con sujeción a las condiciones que se establecen a continuación». Después: «Puede devolver los artículos hasta 30 días después de la entrega. Así se hace:», seguido de tres pasos numerados.
  • Antes: «Entrada no válida». Después: «Introduzca su código postal, por ejemplo, 28001».
  • Antes: «Haga clic aquí». Después: «Descargar la guía de tallas (PDF, 2 páginas)».

Escriba los números con cifras y las fechas completas («viernes 14 de noviembre»), y limítese a una idea por frase. El criterio AAA 3.1.5 Nivel de lectura de las WCAG pide una versión más sencilla o contenido de apoyo cuando un texto exige una capacidad lectora superior a la de la educación secundaria inferior. Cumplirlo en todas partes es exigente, pero es una prueba útil para las páginas de ayuda, las condiciones y los mensajes de error.

¿Qué papel tienen las herramientas de personalización?

Las herramientas de personalización permiten a cada lector adaptar una página a su medida: otra fuente, más espaciado, una guía de lectura, la lectura en voz alta o las animaciones desactivadas. El W3C incluye «Facilitar la adaptación y la personalización» entre sus ocho objetivos cognitivos. Estas herramientas son una opción para el lector. No arreglan un contenido difícil de entender ni los procesos que dependen de la memoria.

Nuestro propio panel, SiteAccessible, es un ejemplo, así que le contamos qué hace y qué no. Su perfil «Adaptado a la dislexia» cambia a otra tipografía (Andika, con OpenDyslexic como alternativa), aumenta el interlineado y el espacio entre letras y palabras, y alinea el texto a la izquierda. Ofrecemos la fuente porque algunos lectores la prefieren y la preferencia importa, no porque sea una ayuda a la lectura demostrada: la investigación anterior dice que no lo es. El espaciado se acerca más a lo que respalda la evidencia.

El perfil «Adaptado al TDAH» detiene las animaciones, suaviza los colores y añade una máscara de lectura que oscurece todo salvo una franja alrededor del puntero. Eso puede calmar una página recargada. No mejora la concentración de nadie, y no decimos que lo haga. Tampoco reescribe sus textos, elimina sus ventanas emergentes ni simplifica su proceso de pago. Encontrará la lista completa de ajustes en nuestra página de funciones.

Si este mes va a hacer tres cosas, que sean estas: pruebe sus páginas clave con los valores de espaciado de texto indicados arriba, quite todo lo que interrumpa el proceso de pago y reescriba en lenguaje claro sus tres páginas de ayuda más leídas. Nuestra guía para comprobar la accesibilidad de su web explica cómo revisar el espaciado, el zoom y el uso con teclado, y nuestro resumen sobre cómo usan la web las personas con discapacidad sitúa estas necesidades junto a las demás.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor fuente para la dislexia?

No existe una única fuente para dislexia de eficacia demostrada. Los estudios de OpenDyslexic y Dyslexie no encontraron mejoras en la velocidad ni en la precisión lectora frente a Arial o Times New Roman, y un metaanálisis de 2026 con 15 estudios halló un efecto global casi nulo. Una fuente sin serifa clara y conocida, con espaciado generoso y líneas cortas, es una opción más segura.

¿Funcionan las fuentes para dislexia?

No como ayuda a la lectura, según la investigación actual. Un estudio de 2017 concluyó que OpenDyslexic no aportaba «ninguna mejora en la velocidad ni en la precisión lectora», y un metaanálisis de 2026 concluyó que las fuentes para dislexia «no ofrecen beneficios sustanciales frente a las fuentes tradicionales». Aun así, algunas personas las prefieren, así que ofrecer la opción está bien.

¿Es frecuente la dislexia?

La Asociación Europea de Dislexia calcula que la dislexia afecta a alrededor del 9–12 % de la población, y de forma grave al 2–4 %. Las estimaciones varían según la definición utilizada. La dislexia no tiene ninguna relación con la inteligencia.

¿Qué hace que una web sea apta para personas con TDAH?

Menos interrupciones y distracciones: nada de contenido multimedia con reproducción automática ni ventanas emergentes en mitad de una tarea, procesos cortos y bien señalizados, progreso visible, una forma de pausar el movimiento y contenido dividido en bloques fáciles de recorrer. La guía del W3C sobre accesibilidad cognitiva incluye «Ayudar a los usuarios a concentrarse» entre sus ocho objetivos.

¿Forma parte de las WCAG la accesibilidad cognitiva?

En parte. Las WCAG cubren algunas necesidades cognitivas, como las etiquetas, la ayuda ante errores y la navegación coherente, y las WCAG 2.2 añadieron ayuda consistente, entrada redundante y autenticación accesible. La guía del W3C «Making Content Usable for People with Cognitive and Learning Disabilities» (2021) va más allá como orientación complementaria.

¿Debo cambiar la fuente de mi web para los lectores con dislexia?

No hace falta pasar a todo el mundo a una fuente especializada, porque la investigación no muestra ningún beneficio para la lectura. Use una tipografía clara y conocida, dé aire al texto con un interlineado cómodo y líneas cortas, y asegúrese de que su diseño sigue funcionando cuando los lectores aumentan el espaciado o cambian la fuente por su cuenta.

Fuentes

  1. Making Content Usable for People with Cognitive and Learning Disabilities (Working Group Note, 29 April 2021) (se abre en una pestaña nueva), W3C
  2. Web Content Accessibility Guidelines (WCAG) 2.2 (se abre en una pestaña nueva), W3C
  3. Understanding Success Criterion 1.4.12: Text Spacing (se abre en una pestaña nueva), W3C
  4. What is dyslexia? (se abre en una pestaña nueva), European Dyslexia Association
  5. The prevalence of adult attention-deficit hyperactivity disorder: a global systematic review and meta-analysis (Song et al., Journal of Global Health, 2021) (se abre en una pestaña nueva), Journal of Global Health
  6. The effect of a specialized dyslexia font, OpenDyslexic, on reading rate and accuracy (Wery and Diliberto, Annals of Dyslexia 67(2), 2017) (se abre en una pestaña nueva), Annals of Dyslexia (record via ERIC)
  7. Dyslexie font does not benefit reading in children with or without dyslexia (Kuster et al., Annals of Dyslexia 68(1), 2018) (se abre en una pestaña nueva), Annals of Dyslexia
  8. Does font improve reading in dyslexic children? A meta-analysis of dyslexia-friendly fonts and dyslexic children's reading performance (Azzarello et al., 2026) (se abre en una pestaña nueva), Annals of Dyslexia
  9. Extra-large letter spacing improves reading in dyslexia (Zorzi et al., PNAS 109(28), 2012) (se abre en una pestaña nueva), Proceedings of the National Academy of Sciences
  10. Interletter spacing and dyslexia (Skottun and Skoyles, letter, 2012) (se abre en una pestaña nueva), Proceedings of the National Academy of Sciences